Violinista Adelfo Sánchez Morales. Homenaje a Roberto Bravo Garzón por la Universidad Veracruzana.


Xalapa, cuna de basto bagaje cultural y referente nacional del diario acontecer en el cultivo de las artes, despierta cada mañana dispuesta a refrendar con devoción, su innegable prestigio logrado a través de los años, en el teatro, la danza, exposiciones plásticas, obra literaria y por supuesto, la música en sus diferentes expresiones sonoras; esto y más refleja fielmente el espíritu de sus habitantes que comprometidos con su herencia cultural, la obsequian orgullosa y generosamente al mundo.

Inmersa profundamente en esta dinámica se encuentra la ORQUESTA SINFÓNICA DE XALAPA desde el 21 de agosto de 1929 hasta nuestros días, de ahí que sea la Orquesta Sinfónica más antigua y estable del país, la que cumplirá el próximo mes de agosto 84 años de exitosa vida musical. No ha sido nada fácil el tránsito de nuestra orquesta en este camino recorrido; mucha batalla libró para continuar existiendo, recordemos que en los años sesenta se pretendió acabar con ella; pero unidos, músicos, sociedad xalapeña y prensa nacional abortaron esta aberrante idea. El estar auspiciada por una asociación civil le daba una fragilidad e inestabilidad latente que sus músicos permanecían en ella por verdadera vocación musical e intenso amor a la misma, los salarios eran paupérrimos, no existían prestaciones y mucho menos jubilaciones; las giras anuales de treinta días en los meses de noviembre y diciembre se hacían viajando en modestos autobuses y con raquíticos viáticos….pero no todo han sido penurias, para fortuna de nuestro organismo musical llega a éste un mecenas del arte que habría de cambiar radicalmente la historia de nuestra orquesta. En el año de 1974 siendo Rector de nuestra Universidad Veracruzana el Dr. Roberto Bravo Garzón fija su atención en la Orquesta Sinfónica de Xalapa porque se interesa primero, en que pertenezca a la Universidad Veracruzana y que sus integrantes tengan el “status” de académicos con todos sus derechos y obligaciones y en segundo término revitalizarla y convertirla en la mejor orquesta sinfónica del país; para lograr cristalizar su objetivo se reúne con los directivos de la asociación civil y con el Lic. Rafael Hernández Ochoa, ex gobernador del estado, porque parte del presupuesto anual de la orquesta lo otorgaba el Gobierno del Estado de Veracruz, a ellos expone su plan, el cual aplauden y aceptan de primera intención. Cubierto este primer paso lleva esta propuesta ante el Honorable Consejo Universitario quienes aprueban solidariamente tan importante decisión por la trascendencia que ello tendría en la vida cultural de nuestra Alma Mater. En el año de 1975 habiendo logrado solventar los aspectos legales conforme a lo establecido en la Legislación Universitaria se afianza el primer paso para aterrizar los proyectos y modificaciones que hagan de la Orquesta Sinfónica de Xalapa una institución estable, por lo que a partir de ese momento requiere de un director con prestigio internacional y que además posea la cualidad de ser un magnífico organizador para consolidar definitivamente la estructura interna de nuestra Sinfónica, después de una intensa búsqueda el nombramiento se le otorgó al Mtro. Luis Herrera de la Fuente quien acepto venir a Xalapa después de haberse comprometido el Dr. Bravo Garzón a cubrir sus exigencias artísticas en torno a la orquesta, ejemplo de ello fue el notable incremento en el número de plazas existentes hasta ese momento, llegando a tener una plantilla de 112 músicos.

Este auge musical de la orquesta continuaría “in crescendo” porque el Dr. Bravo Garzón se preocupó por traer directores y solistas de primer orden, basta citar a dos de ellos: Julio Alfonso Moreno Luce y Vladimir Spivakov. Las temporadas de conciertos de Xalapa se repetían en el Palacio de las Bellas Artes en la ciudad de México, nuestra presencia en el Festival Internacional Cervantino fue anual, las giras nacionales se hicieron presentes con una variante: hoteles, viáticos y transporte de primera.

Es importante destacar que el Dr. Roberto Bravo Garzón no recorrió sólo estos caminos del arte ni tampoco estuvo ligado a la orquesta a partir de su rectorado, antes conoció a quien sería su musa inspiradora, la violinista Yolanda Reyes Pale, integrante de esta orquesta desde 1954 hasta su jubilación en 1995 con quien se casó en el año de 1957. Tanta fue su afinidad con la orquesta que existe una fotografía de la Orquesta Sinfónica de Xalapa en la que aparece sentado en la sección de maderas con un fagot en sus manos. Cómo olvidar del Dr. Bravo Garzón lo que para el fue como un rito que celebraba cada viernes acudiendo religiosamente, junto con sus hijas, a los conciertos que ofrecíamos en el Teatro del Estado. A lo antes citado expresa el Mtro. Angel Ruíz Campos, destacado violinista jubilado de nuestra institución musical y amigo personal del Dr. Bravo, que la relación conyugal del Dr. Roberto con la Mtra. Yolanda fue “la unión perfecta” para cimentar el perenne romance que el doctor tuvo con su orquesta.

Es indiscutible la alianza que siempre mantuvo el doctor en torno al arte en todas sus manifestaciones, el decía que si hubiera sido posible habría fundado una orquesta sinfónica en cada ciudad del estado, quizá por ello fue que creó la Orquesta Sinfónica de Veracruz en el año de 1980. Esta labor la continuó a su llegada a la Secretaría de Educación y Cultura como titular de la misma, consolidando en su estructura a la Orquesta Sinfónica Juvenil del Estado de Veracruz desde 1995 y creando a la par nuevos grupos artísticos.

Hablar de Roberto Bravo Garzón es hablar de cultura, es referirse al hombre visionario, al hombre revolucionario, es hablar del hombre comprometido con su entorno social, pero, sobre todo, antes y después de ello, es hablar de un gran bohemio. Esta noche el Coro de la Universidad Veracruzana y la Orquesta Sinfónica de Xalapa rendimos sentido tributo a quien logró demostrar que la excelencia de sus artistas es sinónimo de lo que en la Universidad Veracruzana se abreva cada día…¡¡¡¡HONOR A QUIEN HONOR MERECE!!!!