Testimonio de Zaida Yadó Castillo sobre el panel “Mujeres Abriendo Brecha”

Fue un verdadero gusto participar en el Panel: “Mujeres abriendo brecha en el rectorado de Roberto Bravo Garzón”, en el marco de los festejos del mes dedicado a la Mujer, que organizara la Asociación que lleva el nombre del visionario personaje que fungiera como Rector de la Universidad Veracruzana (UV) de 1973 a 1981, y que se celebrara el pasado martes 25 de marzo en la galería del IVEC, coordinado por su muy entusiasta hija la Mtra. Citlalli Bravo Reyes en nombre de la Asociación.


En el mismo se contó, con la participación de grandes figuras femeninas universitarias, pero principalmente amigas, tales como: Dra. Clementina Guerrero García, actual Secretaria de Administración y Finanzas de la Universidad Veracruzana --que llevó la digna representación de la Dra. Sara Ladrón de Guevara, Rectora de nuestra Alma Mater--, que fuera durante el rectorado de RBG, titular del área de presupuestos y posteriormente del área de contabilidad de la UV; de la Dra. Luz Angélica Gutiérrez de Gil, investigadora y exdirectora del Instituto de Investigaciones económico-sociales de la UV (IIESES) quien fungiera como primera Directora de Planeación en ese período; de la Dra. Dulce María Cinta, investigadora de T.C. del Instituto de Salud Pública y directora fundadora de la Dirección de Bibliotecas de la UV; de la Mtra. Gloría Esperón, ex catedrática y fundadora del Sistema Universitario para la enseñanza de los idiomas en la Universidad Veracruzana y de su servidora, ex catedrática y exdirectora de la Fac. De Psicología Poza Rica y, fundadora del área de Recursos Humanos y de la que fuera en su momento, la Dirección de Relaciones Públicas en tiempos del Dr. Bravo.


Y lo gratificante del panel fue , entre otras cosas-- recordar a través de los testimonios de las panelistas--, la forma en que se fraguó el crecimiento de nuestra Alma Mater desde la visión del Rector Bravo Garzón, al planear, gestionar los recursos y operar la descentralización académica y cultural, aumentando los licenciaturas y centros universitarios en la regiones de Xalapa, Veracruz, Orizaba-Córdoba y generando dos nuevas regiones con carreras universitarias en Poza Rica-Tuxpan y Coatzacoalcos-Minatitlán; así mismo, crear y promover sus grupos artísticos , situando a la UV como una de las mejores universidades en el plano nacional e internacional.


El panel se inició, bajo la conducción de la Mtra. Citlalli Bravo Reyes, quien dio una introducción al tema, poniendo de manifiesto el orgullo de ser ella y sus hermanos, herederos del prestigio de su padre, a quien siempre amaron y admiraron y el poder promover con ese tipo de eventos, su obra, a través de la Asociación Roberto Bravo Garzón.


La primera panelista fue la Dra. Dulce María Cinta, y fue muy emotivo escuchar que dentro del crecimiento de ella como economista y de sus cargos en la UV, estuviera siempre presente el apoyo del Rector Bravo y tener el orgullo de haber sido fundadora de la Dirección General de Bibliotecas, dentro de un sistema perfectamente planeado –en el que se tuvo que preparar intensamente--, para integrar primero la biblioteca en Desarrollo Regional más importante de México y posteriormente la propia Dirección General.


En el caso de la Dra. Luz Angélica Gutiérrez, sería la primera Jefa de Departamento de Planeación de la UV, detallando en su exposición la forma en que le tocó apoyar al Dr. Bravo en la planeación de la descentralización universitaria a todo el Estado. Que se dice fácil, pero que implicó negociar con diversas: Fundaciones, Empresas privadas, PEMEX, Banamex, Banco Nacional de Obras y Servicios Público (Banobras), SEP y la constitución de Patronatos Universitarios en las diversas zonas, para agenciarse los fondos económicos para adquirir los terrenos en donde se habrían de construir las facultades y escuelas de la UV en las 5 regiones y además, poder dotar de la infraestructura educativa necesaria para que dichas facultades cumplieran con sus labores sustantivas.


Roberto Bravo lo pudo lograr en breve tiempo –8 años--, porque su inteligencia y sobre todo su poder de convencimiento y dinamismo para sentarse a hablar con Secretarios Estatales, Federales, Gobernadores, Presidentes de la República, altos empresarios y funcionarios, etc., le ofrecía siempre la oportunidad de que, en cada contacto, pudiera obtener siempre algo, no para él, sino para su Alma Mater, institución en la que siempre creyó y quiso.


En el caso de la Mtra, Gloria Esperón, tener la satisfacción de haber generado el gran proyecto de todo un sistema estatal para la impartición de los idiomas extranjeros en la UV que se llevara posteriormente a las diferentes regiones. Y su servidora, como última panelista, dando parte de la experiencia laboral por demás edificante que me tocara vivir con la directriz del Dr. Bravo Garzón, al fundarse el área de Recursos Humanos dentro del naciente Depto. de Personal de la UV , detallar las experiencias del nacimiento de los movimientos laborales del personal administrativo y la construcción de los primeros profesiogramas; y, posteriormente proyectar y operar la Dirección de Relaciones Públicas Universitarias, que existiera hasta el año 1981.


En el caso de la Mtra. Clementina Guerrero, quien llevó el mensaje de la Dra. Sara Ladrón de Guevara, Rectora de la Universidad Veracruzana, extendió su exposición para aportar ella también anécdotas hermosas y graciosos chascarrillos de su experiencia en esta etapa, junto a un Rector--del que era difícil desprender los diferentes significados de su figura, porque igual era: Jefe, amigo o padre—; y, en su intervención destacó, la forma en que ella llegó primero al área de auditoria y posteriormente ocupar la titularidad de la jefatura de Presupuestos, área que el Rector ponía mucha atención para que cada proyecto fuera factible en términos funcionales y financieros y con ello obtener los resultados que la Universidad necesitara de acuerdo a lo planeado.


Pero lo coincidente de lo ahí expresado, fue, por una parte, el que todas aceptáramos el hecho de que la única forma para poder trabajar con un Rector como el Dr. Bravo y lograr su confianza y apoyo, era respondiendo a la exigencia de trabajar con el doble y triple esfuerzo para cumplir con lo encomendado y de esta manera estar a tono con el proyecto de una Universidad de primer mundo. Si no lo asimilábamos así, no teníamos nada que estar haciendo dentro de su equipo.


Por otra parte, el reconocer a Roberto Bravo Garzón, como el Rector con visión y sensibilidad que pudo entender el valor de las mujeres para incluirlas en el contexto de los compromisos universitarios de la época, misma en la que difícilmente se podía imaginar que se dieran las oportunidades a éstas. Porque no sólo fue un impulsor del crecimiento de nuestra Alma mater, sino de todos los seres humanos que le rodearon. Porque lo mismo mejoró la infraestructura patrimonial y material de la UV, como al personal docente, a sus amigos de los grupos artísticos, de artes, los sindicatos –recordar que en ese tiempo nace la FESAPAUV y el AFECUV--y apoyar a todos y cada uno de sus colaboradores en la Unidad Central y del Estado, a quienes siempre nos trató con respeto y afecto.


Por eso el gran orgullo de todas y todos los que colaboramos en su periodo, nos deja una enorme satisfacción el saber que fuimos parte útil del equipo que conformó un Rector de su talla, que generó el crecimiento de la UV, su descentralización y modernización docente y administrativa y la difusión de la cultura; el saber que pudimos depositar un “granito de arena” en un proyecto que daba solución a la demanda de estudios de nivel superior que requerían los jóvenes veracruzanos del momento y con ello ayudar a los padres de familia, pues ya no tendrían que gastar ni separarse de sus hijos para que se fueran a estudiar la universidad a otras regiones. El hecho de haber sido parte de este proyecto monumental del que hoy los jóvenes gozan, --aunque muchos de ellos ni siquiera lo sepan--, fue muy satisfactorio y ningún esfuerzo fue pesado, porque la recompensa que ofreció el tener una gran Universidad pública en el presente con prestigio nacional e internacional, compensó todo el trabajo de quienes pudimos pertenecer a esa generación dinámica e impulsora de la UV.


Y desde luego que existen muchos otros nombres, de mujeres y hombres, que estuvieron en ese proyecto y que es importante conocer de ellos sus testimonios, lo que será posible en paneles próximos, que habrá de organizar la asociación que lleva su nombre.


Pero para quienes participamos en este primer ejercicio, es un orgullo saber que fuimos MUJERES QUE ABRIMOS BRECHA al dignificar la figura femenina y fuéramos valoradas por nuestra capacidad y eficiencia a favor de la institución y ello sirviera—por qué no decirlo--, para allanar el camino a las nuevas generaciones de mujeres universitarias que hoy colaboran como maestras, investigadoras, funcionarias…y, en el presente, tener el gusto y el orgullo de ver a la primera Rectora de la Universidad Veracruzana, proyectándonos en la figura de la Dra. Sara Ladrón de Guevara, primera mujer que llega la Rectoría de la UV, a quien le desearemos siempre éxito, por el bien de la comunidad universitaria y de la juventud de nuestro Estado.


Por eso, donde quiera que él MTRO. ROBERTO BRAVO GARZON se encuentre, todas le decimos: GRACIAS POR SU CONFIANZA Y POR LO MUCHO QUE NOS OFRECIERON SUS ENSEÑANZAS Y SU FIGURA, EN EL PROYECTO DE VIDA QUE CADA QUIEN, COMO MUJERES, ELIGIÓ PARA SERVIR A LOS DEMAS.