Dra. Luz Angélica Gutiérrez Bonilla: la perspectiva de género de Roberto Bravo Garzón.

Homenaje al Dr. Roberto Bravo Garzón en el 50 Aniversario del Instituto de Investigaciones y Estudios Superiores Económicos y Sociales de la Universidad Veracruzana, fundado por Bravo Garzón en 2017.


Roberto Bravo Garzón, fue mi maestro, mi director de facultad y mi jefe, además de que le agradezco su amistad, comprensión, cariño y jamás podré olvidar que el me dio la oportunidad y confió en mí.


El maestro Bravo Garzón, contaba con una visión del futuro que pocas persona lo poseen, además, de que tenía muy buen ojo, para catalogar a las personas y distinguir quien podía trabajar cerca de él, era un gran visionario y podía imaginarse a la universidad veracruzana con una perspectiva novedosa y diferente, con el objetivo de posicionarla dentro de las mejores del país.


Roberto Bravo Garzón, desde que iniciamos nuestros estudios en la facultad de economía a cada uno de sus alumnos lo invitó a incorporarse como ayudante de docencia y de investigación, dando seminarios a los alumnos de los primeros semestres y colaborando con nuestros maestros en sus proyectos de investigación, a todos nos hizo la invitación pero solo algunos aceptamos ese reto, ninguno de nosotros imagino que en ese momento, que lo que él estaba haciendo era foguearnos y pulsar nuestras capacidades para incorporarnos al terminar la carrera como docentes o investigadores, colaboramos con él en grandes proyectos como fue la elaboración del libro de las posibilidades de inversión en el estado de Veracruz, que marcó en ese momento todo un rumbo a la inversión pública y privada de nuestro estado. Después vinieron la publicación de dualismo que consiguió por su calidad renombre internacional.


Nuestros maestros de la facultad de economía estaban conscientes de la posición audaz del maestro, logrando que al mismo tiempo que trabajábamos como ayudantes de investigación o docentes desde el tercer semestre, además nos inculca el hábito de la lectura, no sólo de los libros de la teoría económica, sino formarnos en el gusto de acariciar un libro, a él le gustaba distraerse leyendo ciencia ficción y era tal su entusiasmo que muchos de nosotros nos aficionamos a su lectura, pero también era un gran conocedor de la música clásica y de la ópera y cuando se inicia el proceso del teatro universitario, participamos en este proyecto algunos de nosotros como actores, ganando premios en los festivales, o como ayudantes de dirección o escenógrafos, el caso es que la vida en la facultad, absorbía nuestra mayor parte del día, entre clases, lecturas, obras de teatro, y todo ello era para ir moldeando nuestras personalidades, no solamente en el espectro del conocimiento teórico, sino con la sensibilidad que se adquiere por el gusto por las artes y la cultura.


En 1971, como miembro de la segunda generación, egresamos de la facultad y en ese año se inician transformaciones en nuestra institución y somos contratados como maestros de tiempo completo en iniciación universitaria y la facultad, cuando él es nombrado secretario académico de la universidad, me invita a ser jefe del departamento de estadística de nuestra institución, unos meses después es nombrado rector de la universidad y se inicia un proceso histórico para nuestra institución.


El maestro al llegar a la rectoría y después de nombrar al secretario general y al tesorero de la Universidad Veracruzana le pone una marca especial a su rectorado, invita a un grupo de jóvenes mujeres de diversas formaciones a incorporarse a la administración central de la universidad. Roberto Bravo Garzón creyó y confió en este grupo de jóvenes mujeres que para el momento histórico y social del país y del estado marcaba un giro de 180° al incorporar a mujeres a su equipo de trabajo, él nos permitió abrir brecha, él se adelantó históricamente a la política de género y nos dio la oportunidad de demostrar que cada una desde nuestra posición podíamos aportar nuestras ideas y saberes a la nueva visión que él quería imprimir a la Universidad Veracruzana. Incorporándose a su equipo, Clementina Guerrero Presupuestos, Claudia Bandala en Difusión Cultural, Zaida Llado en Comunicación Social, Rosalba Fuentes y Rosario Huerta en Personal, Dulce Ma Cinta en Bibliotecas, Gloria Esperón en Extensión, Cristina Díaz en Investigaciones y Una servidora primero en Estadística que después sería Planeación, y una disculpa si se me paso alguien.


Fue en gran paso para nosotras, se dio en una época en que para las mujeres era muy difícil no solo sobresalir sino obtener un puesto de cierto nivel dentro de una estructura, tanto del sector público como del privado, el maestro tuvo la visión de confiar en nosotras en un contexto histórico social en el que en nuestro país pocas instituciones nos daban la oportunidad de demostrar la eficiencia con que trabajábamos, él era respetuoso de los derechos de la mujer y nos daba la oportunidad de demostrar nuestras capacidades, nosotras estábamos consientes que a nivel internacional el mundo estaba cambiando, el movimiento feminista se inicia en los años 60’s que fue una década en la que se empezó a cuestionar la imagen, la representación de las teorías tradicionales respecto a las mujeres y lo femenino, las feministas dirigieron su atención hacia los discursos patriarcales en los que, se era abiertamente hostiles y agresivos en contra de las mujeres y lo femenino, es por ello que en los 70’s surge el movimiento de liberación femenina y en este contexto es donde se inicia un proceso de lucha de las mujeres, que nos ha llevado a posiciones teóricas desde el extremo del absoluto feminismo, al constructo social de género y a la idea de la igualdad de géneros. Estas ideas de cambio a nivel internacional, él las conocía y con su pensamiento vanguardista, nos incluyó dentro de su equipo de trabajo por lo que yo creo que todas nosotras le damos las gracias por habernos dejado ser las primeras en abrir brecha en la Universidad Veracruzana.


Cuando el inicia su rectorado, el contexto histórico del país y del estado estaba influenciado por una parte, por los movimientos estudiantiles de 1968 y 1971 y por otro lado, por el boom en el crecimiento de la población en las edades de 19 a 24 años, que estaban haciendo una gran presión en la demanda social de estudios a nivel de bachillerato y como consecuencia en la de educación superior, esto llevo a que se realizaran reuniones de ANUIES en Hermosillo donde los rectores del país concluían que la educación superior de México, confrontaba “una situación particularmente difícil ante la demanda social de estudios superiores resultado del crecimiento demográfico del país y de la demanda de técnicos y profesionales capacitados que requiere el desarrollo económico y social de México”, en consecuencia, “había que tratar de adecuar en lo posible la estructura de la matrícula de primer ingreso de la enseñanza profesional a las necesidades de desarrollo económico y social del país”. Un año después en Villahermosa Tabasco, la misma ANUIES, llamaba la atención sobre la existencia de disfuncionalidades y serios problemas en las instituciones de educación superior que hacían impostergable la necesidad de una reforma integral.


Ante esta panorama nos citan a reunión con el secretario de educación pública Porfirio Muñoz Ledo, y el plantea la necesidad de iniciar un proceso de planificación de la educación superior, para lo cual en ese momento ninguna universidad contaba con una dirección de planeación, algunas universidades ya tenían un departamento de estadística, y se inicia todo un proceso de aprendizaje, calificación y cualificación de quienes íbamos a ser los encargados del naciente proceso de planeación y de fundar en nuestras instituciones, las direcciones de planeación universitaria, nuevamente el maestro confió en mí y me nombro directora de planeación de la Universidad Veracruzana, para lo cual, trabajamos tiempo esclavo y utilizamos estudios tanto de proceso de regionalización del maestro Bravo Garzón y los estudios de educación primaria, media superior y superior elaborados respectivamente por Dulce María Cinta, María de la Luz Aguilera y una servidora, trabajos que sirvieron de base para la regionalización académica y administrativa de nuestra institución.


Fue una época de gran creatividad y de cambios desde la ley orgánica, el aparato administrativo y la estructura académica de la institución.


La planeación de la Universidad Veracruzana surge como respuesta a la explosiva demanda social por educación superior en el estado, ya que nuestra institución absorbía al 96% de los alumnos en este nivel educativo y todos ellos confluían en las carreras llamadas comúnmente como tradicionales (medicina, derecho, contador público, pedagogía), ocasionando que el número de alumnos atendidos por estas facultades estuvieran a punto de llegar a la saturación y se originara problemas tanto de calidad académica como de conflictos estudiantiles y de saturación del mercado de trabajo de estos profesionistas, el maestro consiente de todos estos problemas pone en marcha todo el proceso de descentralización teniendo como política atender a la población estudiantil del estado y de los estados circunvecinos sin detrimento de la calidad académica aunado al abatimiento del costo social de la educación superior, por primera vez se piensa en dotar a cada región del estado de los profesionistas que según su especialidad económica se requerían.


No podíamos perder de vista que el estado de Veracruz en ese momento histórico social contaba con un detonante de su desarrollo a través de la inversión pública y la privada que estaban acelerando el ritmo y el sentido del crecimiento de nuestra entidad y que urgían a la universidad para replantear sus objetivos y estrategias en las que se sustentaban, se elaboraron estudios en base a la vocación económica de cada región del estado de Veracruz, para lo que se proyectó la demanda de profesionales por región y se determinó el tipo de profesionista que se debía formar en cada región la Universidad Veracruzana. Este es el contexto en el que se inicia el proceso de descentralización de nuestra institución con la mira puesta en el número de profesionistas requeridos por el sector productivo para lo cual se hacía necesario de planificar los requerimientos de maestros, aulas y financiamiento y adecuar los planes de estudio con el doble propósito, tanto de atender a la demanda social por educación superior, como a la demanda regional de profesionistas. La estrategia que el maestro implantó en su rectorado fue, establecer en lo académico, áreas académicas que reunían en ellas saberes afines, de esta manera se crean las áreas de ciencias de la salud, económico administrativa, de humanidades, de ingeniería y de artes, en lo administrativo, se crean las unidades administrativas regionales antecedentes directos de las vicerrectorías en: Xalapa, Veracruz, Córdoba-Orizaba, Poza Rica-Tuxpan y Coatzacoalcos-Minatitlán, además en lo académico administrativo se crean por región, para atender a los alumnos unidades interdisciplinarias de:


Ciencias de la salud que agrupan a las carreras de, medicina, odontología, nutrición, enfermería.


Las unidades interdisciplinarias de ingeniería y ciencias químicas que agrupa las carreras de, ingeniero civil, ingeniero mecánico eléctrico, ingeniero naval, químico fármaco biólogo y química agrícola.


Las unidades de ciencias administrativas, que agrupa las carreras de, contador público, administrador de empresas, turismo. Y economía solo en Xalapa


Las unidades interdisciplinarias de ciencias agrícolas que agrupan a, biología, agronomía, ciencias atmosféricas.


Todas ellas creadas en las cinco regiones y la unidad de humanidades que agrupa, pedagogía, filosofía, letras, idiomas, sociología. Y la unidad interdisciplinaria de artes que ofrece las carreras de, música, danza, teatro, artes plásticas. Solo en la ciudad de Xalapa.


El maestro Bravo Garzón, además era un gran promotor y gestor de la Universidad Veracruzana, él sabía cómo dirigirse al gobernador, al secretario de educación, al secretario de hacienda y al presidente de la república, es por ello que su rectorado contó con el apoyo de los sectores económicos tanto públicos como privados, involucrados en el crecimiento de las regiones, teniéndose como resultado la formación de patronatos pro universidad veracruzana en las ciudades de Coatzacoalcos, Poza Rica y Córdoba, estos patronatos trabajaron de manera intensa y lograron que Pemex cediera terrenos para la construcción de instalaciones universitarias en Poza Rica y Coatzacoalcos, en Córdoba y Ciudad Mendoza el patronato contribuyo en que, el ayuntamiento y el gobierno del estado así como la iniciativa privada apoyara tanto a la compra de terrenos como a la construcción de los edificios y el equipo de laboratorio. La sección 10 del Sindicato de Trabajadores Petroleros donó los terrenos y 10 millones de pesos para la construcción de la Facultad de Medicina en Minatitlán. Industrias Químicas del Istmo de Coatzacoalcos donó 10 hectáreas y 3 millones de pesos para la construcción de instalaciones universitarias en esa ciudad. En Veracruz se donó un predio de 3 hectáreas para la Facultad de Ingeniería Naval estas aportaciones vinieron a ampliar el patrimonio de la universidad y permitieron avanzar en la política de descentralización trazada por la institución.


Con este apoyo se crearon en este periodo el mayor número de escuelas y facultades y carreras universitarias jamás registrado en el crecimiento institucional, asimismo se pusieron en marcha nuevos institutos y centros de investigación y los primeros programas de posgrado. Además el crecimiento de la planta académica tuvo un boom que no ha vuelto a repetirse, esto motivó que se hiciera una reestructuración en la forma de contratación, ahora los maestros podían tener plazas de tiempo exclusivo, tiempo completo, medio tiempo y por horas; el tiempo exclusivo su característica era que solo podía trabajar en la Universidad Veracruzana.


Ante estos cambios y frente a la emergencia de los maestros por contar con quien los representara un grupo de maestros de iniciación universitaria inicia reuniones y llegan a la conclusión de que es necesario formar el primer sindicato de académicos de la Universidad Veracruzana, al conocer esta noticia en las demás regiones, se inicia un movimiento por los maestros de Veracruz al que se suman Orizaba y Poza Rica, dando como resultado el nacimiento de la Federación de Sindicatos del Personal Académico (FESAPAUV).


Esta reforma educativa, administrativa y jurídica llevada a cabo en la década de los 70’s, fue justificada y oportuna en su momento, pero no estuvo exenta de problemas y dificultades de diversos ordenes, entre los que figuran, la improvisación de la plantilla docente en las nacientes regiones y los reclamos estudiantiles heredados después del 68 y reforzados en 1971. Nuestra casa de estudios ha sabido no solo tratar de servir a la juventud veracruzana, sino también ha logrado acercarse a ellos estableciendo sus campus universitarios en 14 ciudades del estado, abatiendo el costo social de la educación, pero además en esta etapa la Universidad Veracruzana, sembró las bases para la preparación de los profesionales que cada región requiere.


He tratado de realizar una pequeña semblanza de todo el trabajo que se realizó con Roberto Bravo Garzón en su rectorado, no quiero dejar de lado, por ejemplo la importancia de su visión de la cultura que lo llevó a atraer a la institución a la orquesta sinfónica de Xalapa, al grupo Tlen Huicani, al ballet folclórico, la importancia que le dio al teatro y a la producción y publicación literaria de nuestra institución, además de la manera en la que él relaciono, a través de la vinculación a las empresas con los alumnos de los últimos semestres y a los alumnos con la población ubicada en las sierras del estado donde se asentaban la población de alta marginación del estado, todo ello hacía que el día a día del trabajo y la convivencia con nuestros compañeros que formaban su equipo de trabajo y con él mismo, fuera de gran esfuerzo, de gran creatividad y de gran satisfacción.


La historia ha colocado en su justo lugar a Roberto Bravo Garzón, y podemos decir que él fue en su momento el parte aguas para que exista una universidad antes y después de su rectorado. Su legado sigue vigente y la envión que él dio a la universidad fue tan fuerte, que hoy se está cosechando la semilla que él sembró y seguramente perdurará a través del tiempo y de los rectorados que lo han precedido.